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4 de agosto de 2017

222


222 millones de euros es la suma que va pagar el club de fútbol parisino Paris Saint-Germain a su par en Barça  por la transferencia de un chico de 25 años a su plantel. ¡222 millones de euros para perseguir y patear una pelota unas horas por mes y entretener a una importante población de gente por ese rato! Gente que, en su media y en el mejor de los casos, recibe un salario de 1800 euros por mes por laburar 40 horas semanales. 222 millones de euros es el equivalente de 10.000 salarios de esa gente durante diez años (120.000 salarios medios). Pero el asombroso tema no termina ahí. Este muchacho, quien debe ser un deportista excepcional, ganará 30 millones de euros netos de impuestos por año, durante 5 años. ¡30 millones de euros anuales netos, 150 millones de euros en 5 años! Esta gente del público para la que existen estos eventos del fútbol y que hay que entretener (sin olvidar que, además, pagan el espectáculo asistiendo al evento o siguiéndolo por los medios), tiene que laburar un promedio de 35 a 40 años para obtener una jubilación que (y otra vez, en el mejor de los casos) será del 80% de ese salario de 1800 euros, o sea: unos 1500 euros de jubilación por mes. Por lo que el salario de este chico de 25 años en los próximos 5 años representa 10 años de jubilación de 10.000 gentes de este público, que son quienes al final justifican y consolidan este enorme despropósito humano. Que no es el único, es verdad. Y así estamos.



222 millions d'euros est la somme à payer par le club parisien de football Paris Saint-Germain à son pair Le Barça pour le transfert d'un garçon de 25 ans à son équipe. 222 millions d'euros pour taper et poursuivre une balle pendant quelques heures par mois et d’amuser une grande population de personnes y durant ! Des personnes qui, dans leur moyenne et au mieux, reçoivent un salaire de 1800 euros par mois pendant 40 heures par semaine. 222 millions d'euros représente l'équivalent de 10 000 salaires de ces personnes pendant dix ans (120 000 salaires moyens). Mais le sujet incroyable ne s'arrête pas là. Ce garçon, qui doit être un athlète exceptionnel, gagnera 30 millions d'euros nets d'impôts par année pendant 5 ans. 30 millions d'euros par an nets, 150 millions d'euros en 5 ans ! Ces personnes du public pour lesquelles ces événements de football existent, et qui doivent être amusés (sans oublier que, en plus, ils paient le spectacle en y assistant ou en le suivant dans les média), il faut qu’ils bossent en moyenne 35 à 40 ans pour obtenir leur retraite que (et encore, dans le meilleur des cas) ne sera qu’un 80% de ce salaire de 1800 euros, soit environ 1500 euros de retraite par mois. Ainsi, le salaire de ce garçon de 25 ans au cours de ces 5 prochaines années représente 10 ans de retraite de 10 000 personnes de ce public, qui sont finalement ceux qui justifient cette énorme absurdité humaine. Que ceci ne soit pas la seule bêtise, c'est vrai. Pourtant, nous y sommes.


AL


29 de octubre de 2016

Octubre de 1964: Jean-Paul Sartre Rechaza el premio Nobel de literatura


Por estos días, pero en 1964, Jean-Paul Sartre (1905-1980) enviaba una segunda carta a la Academia Sueca del Nobel explicando su indefectible negativa a aceptar el prestigioso premio literario que le fuera otorgado “por su obra abundante de ideas que, gracias al espíritu y la búsqueda de la verdad, ha ejercido una amplia influencia en nuestra época.” La primera, que Sartre envió unas semanas antes pidiendo que se lo eliminara de la lista de candidatos, no fue leída, aunque tampoco hubiese servido de nada ya que el premio había sido asignado meses atrás y los académicos difícilmente (si no jamás) desdicen sus decisiones. Más abajo traduzco la segunda carta, entonces, que Sartre envió a las editoriales de varios medios porque leer a Sartre es siempre un placer que hoy tengo ganas de compartir, porque en lo que a mí concierne este fue un ejemplo de compromiso político sobre el que vale la pena reflexionar, y porque es esta época también la de otro premio Nobel de literatura un tanto polémico, luego de dos semanas de un silencio interpretado de mil maneras y que Bob Dylan acaba de romper para anunciar asombrado su aceptación. Cabe agregar que la designación de Sartre al premio Nobel de literatura fue también muy polémica y extremadamente politizada, no menos que el rechazo mismo del premio por parte del escritor y pensador francés que ya había declinado varios otros honores institucionales.

“Lamento enormemente que el asunto haya tomado la apariencia del escándalo: un premio ha sido otorgado y yo lo rechazo. Esto ha ocurrido así debido a que no he sido informado con antelación de lo que se preparaba. Cuando leí en el ‘Figaro Littéraire’ del 15 de octubre, de la pluma del corresponsal sueco del diario, que la Academia sueca se inclinaba por mí, aunque no estaba todavía decidido, pensé que escribiendo una carta a la Academia, que envié al día siguiente, podría dejar las cosas en claro y que no se hablaría más. Ignoraba entonces que el premio Nobel es concedido sin que se le pida su opinión al interesado, y pensé que era tiempo de evitarlo. Pero entiendo que la Academia sueca que ha hecho una elección no pueda ya desdecirse.
Las razones por las que renuncio al premio no tienen que ver ni con la Academia ni con el premio Nobel en sí, como lo expliqué en mi carta a la Academia. En ella invoqué dos tipos de razones: personales y objetivas.
Las razones personales son las siguientes: mi rechazo no es un acto improvisado, siempre he declinado las distinciones oficiales. Cuando, después de la guerra, en 1945 me propusieron la Legión de Honor, la rechacé aunque tuviera amigos en el gobierno. Igualmente, nunca quise entre en el Collège de France, como me lo han sugerido algunos de mis amigos.
Esta actitud está basada en mi concepción del trabajo del escritor. Un escritor que toma posiciones políticas, sociales o literarias no debe actuar sino con los medios que le son propios, es decir la palabra escrita. Todas las distinciones que pueda recibir exponen a sus lectores a una presión que no me parece apropiada. No es lo mismo si firmo Jean-Paul Sartre, que si firmo Jean-Paul Sartre, premio Nobel.
El escritor que acepte una distinción de este tipo se compromete también con la asociación o la institución que lo ha honrado: mis simpatías por ‘organizaciones clandestinas’ venezolanas no comprometen a nadie sino a mí, mientras que si el premio Nobel Jean-Paul Sartre toma partido por la resistencia en Venezuela, acarrea consigo todo el premio como institución.
El escritor debe entonces rechazar dejarse transformar en institución, incluso si esto ocurre de las formas más honorables, como es este el caso.
Esta actitud es de toda evidencia absolutamente mía y no significa una crítica contra quienes han sido ya coronados. Estimo y admiro mucho a varios laureados que tengo el honor de conocer.
Mis razones objetivas son las siguientes:
El único combate posible en la actualidad en el frente de la cultura es el de la coexistencia pacífica entre las dos culturas, la del Este y la del Oeste. No quiero decir que se deban abrazar, sé bien que la confrontación entre esas dos culturas necesariamente debe tomar la forma de un conflicto, pero esta confrontación debe tener lugar entre los hombres y entre las culturas, sin la intervención de las instituciones.

En lo personal, percibo profundamente la contradicción entre las dos culturas: estoy hecho de contradicciones. Mis simpatías apuntan innegablemente al socialismo y a lo que se denomina el bloque del Este, pero nací y fui criado en una familia burguesa y una cultura burguesa. Esto me permite colaborar con todos los que quieren que las dos culturas se acerquen. No obstante, espero por supuesto que ‘gane el mejor’. O sea el socialismo.
Es por eso que no puedo aceptar ninguna distinción distribuida por las altas instancias culturales, tanto del Este como del Oeste, aunque comprendo más que bien su existencia. A pesar de que todas mis simpatías estén del lado socialista, sería igualmente incapaz de aceptar, por ejemplo, el premio Lenín si alguien quisiera otorgármelo, que no es el caso.
Sé bien que el premio Nobel en sí mismo no es un premio literario del bloque del Oeste, pero es lo que se hace de él, y pueden acontecer eventos que no fueran decididos por los miembros de la Academia sueca.
Es por eso que, en la situación actual, el premio Nobel se presenta objetivamente como una distinción reservada a los escritores del Oeste o a los rebeldes del Esto. No se ha coronado, por ejemplo, a Neruda, que es uno de los más grandes poetas suramericanos. Nunca se ha hablado seriamente de Louis Aragon, que sin embargo bien lo merece. Es lamentable que se la haya dado el premio a Pasternak antes de dárselo a Cholokov, y que la única obra soviética coronada haya sido una obra editada en el extranjero y prohibida en su país. Se podría haber establecido un equilibrio a través de un gesto similar en el otro sentido. Durante la guerra de Algeria, cuando habíamos firmado la ‘declaración de los 121”, hubiera aceptado el premio con reconocimiento, porque no se me habría coronado sólo a mí, sino también la libertad por la que luchábamos. Pero eso no ocurrió y es sólo después de que el combate terminara que se me otorga el premio.
En la motivación de la Academia sueca se habla de libertad: es una palabra que invita a muchas interpretaciones. Al Oeste, se comprende una libertad general: en lo que a mí respecta, entiendo una más concreta que consiste en el derecho de tener más que un par de zapatos y de comer a saciedad. Me parece menos peligroso declinar el premio que aceptarlo. Si lo acepto, me presto a lo que llamaría ‘una recuperación objetiva”. Leí en el artículo del Figaro Littéraire que ‘no me juzgarán por un pasado político controvertido’. Sé que este artículo no manifiesta la opinión de la Academia, pero muestra claramente en qué sentido se interpretaría mi aceptación en los medios de derecha. Considero ese ‘pasado político controvertido’ siempre válido, auqnue esyé dispuesto a reconocer ciertos errores cometidos en medio de mis camaradas.
No quiero decir con esto que el premio Noble sea un premio ‘burgués’, pero he aquí la interpretación burguesa que darían inevitablemente los medios que conozco bien.
Finalmente, vuelvo sobre el tema del dinero: es algo muy pesado que la Academa pone sobre las espaldas del laureado acompañando el homenaje con un monto enorme, y este problema me ha atormentado. O bien uno acepta el premio y con el monto recibido se puede apoyar organizaciones o movimientos que uno estima importantes: en lo que me concierne, pensé al comité Apartheid en Londres. O bien uno declina el premio en nombre de los principios generales, y uno priva a ese movimiento de un apoyo que le haría falta. Pero creo que es un falso problema. Renuncio evidentemente a las 250.000 coronas porque no quiero ser institucionalizado ni al Este no al Oeste. Pero no se puede pedir tampoco que se renuncie por 250.000 coronas a los principios que no son únicamente los suyos, pero que comparten todos sus camaradas.
Quiero terminar esta declaración con un mensaje de simpatía para el público sueco.”

Jean-Paul Sartre, 22 de Octubre de 1964



23 de junio de 2016

Brexit-or-not

Quelques réflexions très personnelles sur le Brexit-or-not. Je suis allé à Londres 2 fois : une première de passage et une deuxième pour un entretien de boulot. Bien que distants et de nature différente, dans les deux visites je ne me suis pas senti en Europe. En commençant par la monnaie, suivant par la circulation, et finalement par la bouffe ; bah oui, on dira tout ce que vous voulez des bontés culinaires anglaises, mais la bouffe du royaume n’est pas au top du tout. Anglais et anglaises sont dans ce moment en train de décider s’ils veulent ou pas rester dans l’Union Européenne. Tous les sondages font état d’un fifty-fifty. Selon la source « stay » or « out » on anticipe 2 ou 3 pour cent à faveur du demandant de l’enquête. Donc on verra ce soir, demain et les jours à venir toute une procession de personnages publics d’un côté et d’autre de la controversée flaque que nous sépare se lamenter ou se féliciter de la décision, quoi qu’elle en fût. J’aimerais bien qu’on nous propose aux européen-nes un référendum pour décider si l’on veut que l’UK reste dans l’union. Je voterais pour le « out ». Bien que potence économique indiscutable et une mer de séparation actuelle, ne soit-telle que géologique, depuis le début, avec toutes les exceptions particulières demandées par le royaume (et accordées !) qui nous ont coûté (et ils nous coûtent à l’heure actuelle) de l’argent du contribuable pour les maintenir comme membre en état spéciale, je crois que il ne faut pas insister. On est in ou on est out. Je crois que une grande partie d’anglais-es n’ont jamais étaient in, même s’ils ont très bien profité de leur propre ambiguïté dès le début. L’union Européenne va mal, oui. Mais elle pourrait aller mieux sans tant d’exceptions et tant de mécontentement et rejet de ses principes (perfectibles) par ses parts. Il y a beaucoup encore à faire, nul doute, mais aussi il faut renforcer notre identité d’européen-e-s pour ceux qui le sentent vraiment et voudraient y participer. Au risque même de l’affaiblir ou l'annuler à force de consultations populaires, dont la France n’est pas excepté, de tous ce composants qui ne font point à l’esprit de l'union. C'est notre Union, tout de même. A nous aussi d'y réfléchir. Je suis donc pour le brexit, et point final.

1 de mayo de 2016

Muguet de Mai


El muguet o lirio de los valles, o para los amantes de la taxonomía Convallaria majalis, es el símbolo urbano del 1ro de mayo en Francia. Ese día, que es el del trabajo en casi todo el mundo, ocurre algo muy especial en las calles galas: se tolera que particulares vendan sus ramitas de muguet a otros particulares eximiéndolos a ambos de impuestos. Hay mucha historia detrás de este folklore, que según algunos habría visto sus comienzos en la realeza de mediados del siglo 16, pero lo cierto es que oficialmente se instauró en todo el país en 1936 gracias al gobierno del Front populaire (Frente popular, agrupamiento de partidos de izquierda diversa que ganó en esa época las elecciones), año en que se instituyó el concepto de las vacaciones pagas en la ley de trabajo francesa. El requisito, que hoy por hoy se respeta poco, es que el ramo de muguet que se venda debe haber sido recoltado por el vendedor, dándose a entender que la reventa no está permitida. Las ramitas con sus flores blancas tienen un perfume intenso muy particular con un efecto relajante de frescura indiscutible. La planta florece en estas latitudes entre fines de abril y mediados de mayo en lugares abrigados y muy húmedos. Este símbolo, que muchas veces se ofrece con los mejores deseos de prosperidad y que rinde homenaje a una de las adquisiciones sociales más importantes del siglo pasado, también nos recuerda lo efímero que todo puede ser: las florcitas blancas se secan en pocos días, al punto de que en junio ya no hay más. Algunos no terminan de comprarlo que ya están contando las campanitas del ramo de muguet: si hubiera 13, eso es signo de suerte.  

2 de febrero de 2014

Mouvement

MOUVEMENT
Eléments Fondamentaux – De l’Eau
Alejandro Luque (2010)


L’hôtel des immigrants est plein à craquer de personnes qui sont arrivées quelques jours avant et attendent qu’on leur attribue un destin, un morceau de terre. L’hôtel sent mauvais, car ces personnes qui viennent de différents coins d’une Europe appauvrie et pillée, et qui ne savent à peine comment écrire leurs noms et encore moins le faire comprendre aux douaniers, sont logés dans un hôtel administratif. Au-delà des briques se trouve l’Argentine, l’Amérique. Mais ces murs qui délimitent le hangar d’un côté du port de Buenos Aires, avec ses fenêtres trop hautes pour garantir d’un coup d’œil la promesse de l’immense et vigoureux nouveau monde prêt à donner nourriture et refuge à celui qui voudra s’y aventurer, sont pendant plusieurs jours l’unique paysage possible pour ces parias qui ont échappé à une réalité de misère et d’exclusion.
Depuis l’hublot je voyais l’aéroport de Roissy qui ressemblait à un monstrueux dispositif prêt à avaler les avions et leur contenu. Il pleuvait et la surface bétonnée du tarmac reflétait les objets de la même manière qu’à l’autre bout du monde. Pourtant, l’excitation et la peur de l’inconnu transformaient les images trempées que mes sens appréhendaient en paysages avec une lueur différente. A la Douane ils m’ont retenu une heure jusqu’à ce que quelqu’un comprenne que j’étais étudiant boursier, ce qui expliquait pourquoi je n’avais pas de billet de retour ni de visa long séjour. La rigueur d’une langue qui n’est pas la sienne et que se connaît à peine produit un isolement et une fragilité indescriptibles. On débarque sur une nouvelle terre avec un passeport qui devrait être l’unique valide : le souhait profond et la conviction de venir pour y grandir. Mais même pour grandir il faut des papiers et des certificats. Après qu’ils aient vérifié que je les avais, ils m’ouvrirent les portes et j’entrai en Europe.
Marcel avait quatorze ans quand ses yeux parcoururent le désert de cette pampa d’une platitude verte incompréhensible, remplie d’un humus qu’il n’avait connu sur sa terre que par la sécheresse. L’oncle Jean-Pierre, avec une branche sèche tombée d’un belombra, marqua un rectangle où ils dresseraient les quatre murs en terre battue et le toit qui allait les couvrir. Marcel demanda des pieds de vigne mais on lui montra des graines de maïs et des pousses de pomme de terre. A ce moment là il commença à reconnaître les limites de ses mots et les économisera le reste de sa vie. Les murs en terre battue se transformaient en murs de briques, puis il a appris à limiter son terrain. Il se maria à Berthe pour cette France qui coulait aussi dans ses veines et parce qu’elle était la voisine la plus proche. Presque de suite naquit la première de ses onze filles et l’oncle décéda. Marcel continua à travailler la terre, il fût tous les miracles que cette même terre miraculeuse lui permettra. Berthe élèva les argentins avec du consommé, des mélanges de légumes, du ragoût de viande et avec des vêtements recyclés. La famille commençait à s’installer.
Les études apportèrent de nouveaux concepts et de nouveaux amours. Pendant que mes hormones s’équilibraient à cet âge qui précède celui de la raison, j’ai commencé à entrevoir les codes de cette culture qui me seraient toujours inaccessibles. J’ai su que «  mi mamá me mima, mi mamá me ama » n’était pas littéral ni fondamentalement universel. J’en suis venu à demander pourquoi avions-nous l’habitude de placer un « non » en tête de nos réponses même affirmatives. Et sans me laisser convaincre que la sexualité soit un langage univoque, je me suis laissé aimer en français, et dans la même langue j’ai répondu. Je terminai mes études et décidai de rester sur les terres gauloises par manque de choix. Le monde me montra son visage prévisible de complexité dans la répétition de déracinements locaux et de manque d’affection. L’histoire me renvoyait à ses caprices congénitaux.
Marcel a déjà cinquante ans, bien âgé pour continuer dans ce monde qui donne plus à celui qui cherche davantage. Les lois de l’homme nouveau, sans le jeter de son terrain, le transforment en pion. Il meurt peu après, avant le mariage de sa quatrième fille. Berthe arrive à amener trois de ses petits-enfants à l’autel. Elle s’éteint dans une maison qui n’existe déjà plus dans les recoins d’un bled oublié où ils l’enterrent à coté son mari Marcel. Un des ses arrières petits-enfants apportera des fleurs au cimetière et lavera d’innombrables fois les inscriptions de la tombe. On lira sur l’une d’elles pour la première fois le mot merci. La mort s’acharne sur la famille mais n’arrive pas perpétrer davantage qu’un pillage superficiel.
La vie voulut me voir marcher sur les traces de mon arrière grand-père. Aujourd’hui, arrêté face à une église presque en ruine dans laquelle sûrement sa mère l’avait amené souvent le dimanche, je le cherche. Je te cherche. Je me cherche. Je me demande si j’arriverai à faire partie de tout cela. Si cette promesse de mon futur à plus de cent années de distance du tien est réelle. Décider de partir. Décider de rester. Abandonner les rêves répandus de tout côté pour en construire de nouveau. En repartant de zéro, de ce néant qui habite l’inconnu. Regarder vers le passé et voir l’œuvre la plus importante que tes rêves ont édifié de l’autre côté. Oui, là-bas vers la grande famille à laquelle j’appartiens. Ici, maintenant, tous ces gens qui je croise. Ce Bonjour ! que j’écoute sachant qu’il devrait se transformer dans la base sans appel de mon nouveau mode de vie. Je me demande comment cela s’est passé pour toi. A quoi tu pensais, arrêté face à l’endroit où tu allais vivre. Tu étais accompagné ? Ou seul, comme je le suis maintenant, essayant de créer un nouveau rêve sur ces terres, sur tes terres. Tu es dans ma mémoire. Je suis la mémoire de deux Atlantiques que te revient.


Traduction de l’espagnol : Aline Benchemhoun & Biologuero

4 de septiembre de 2012

Différentiation Tertiaire


DIFFÉRENTIATION TERTIAIRE
Eléments Fondamentaux – De la Terre
Alejandro Luque (2010)


Bien que la femme qu’il aimait le plus au monde essayait de le consoler, Walter plongeait dans une dépression sans fin. En moins d’un mois son pénis avait presque perdu deux centimètres au repos, et plus de six durant les rares érections. L’urologue, l’oncologue et le physiothérapeute l’inquiétèrent encore plus avec leurs gestes effrayants ; ils proposaient des traitements hormonaux incompréhensibles et un implant chirurgical en dernier recours. Lorsqu’ils décidèrent d’aller voir le guérisseur de Sierra de la Ventana, les testicules de Walter s’étaient déjà presque réabsorbés complètement au point que la poche scrotale, se repliant en deux telle une huitre, recouvrait une excroissance de la taille d’une perle. Le guérisseur enfuma la pièce et prépara un mélange d’herbes qui sentait mauvais. A la fin de la session, la femme de Walter, Carmen, fut celle qui les ramassa comme elle le fit avec son mari pour le ramener jusqu’à la voiture.
Walter essaya à deux reprises de se suicider. A la troisième tentative, Carmen menaça de l’abandonner dans son agonie phallique s’il continuait stupidement à réduire tout à la protubérance en voie d’extinction. Pour la première fois durant des années, Walter se laissa guider dans des actes sexuels dépourvus de pénétration et, ainsi, sans aucune satisfaction propre. Le rôle de l’explorateur dura des mois, et l’angoisse éclot un dimanche matin, lorsque Walter eut ses règles pour la première fois. Il souffrit de maux de ventre, et ne put s’empêcher de se sentir sale, surtout vulnérable et d’humeur noir. Au-delà de tout ça, il fallait qu’il coupe court avec ce flux qui coulait partout sans pouvoir concrètement le contenir. Son corps était celui qu’il ne voulait pas, et en plus, il faisait ce qu’il voulait. Il était face au four et, tandis que de son entrejambe coulait une substance visqueuse, il méditait sur le nombre de gazinières ouvertes qu’il serait nécessaire d’avoir pour terminer avec ce supplice une bonne fois pour toute. Mais Carmen arriva du travail et n’eut pas besoin de beaucoup de temps pour réaliser ce qui était en train de se passer.
La session explicative de l’utilisation des serviettes hygiéniques et des horribles tampons éveilla chez son mari des nausées et des négociations véhémentes. Carmen ne se laissa pas surpasser par les symptômes de peur qu’elle connaissait très bien. Elle se dit qu’elle ne se transformerait pas en la mère de Walter, mais qu’elle ne laisserait pas cette aberration de la nature lui arracher la personne qu’elle aimait le plus au monde. Elle devint firme, comme toujours, et lui montra comment coller une serviette hygiénique sur une culotte en coton. Son mari était nu face à elle incapable de bouger. Il n’opposa pas de résistance lorsque Carmen lui glissa la serviette entre les jambes et lui arrangea de la manière la plus stratégique possible. Il n’y eut aucune exploration ni satisfaction cette nuit par respect pour ce curieux syndrome du saigner en solitude. Ils ne dormirent pas non plus bien, et ce fut à l’aube de cette nuit blanche que Carmen eut une idée pendant le besoin insupportable de se caresser les lèvres sèches de son vagin. Elle devait s’adapter.
Le vendredi suivant, lorsque la menstruation de son mari était terminé, Carmen fit quelques courses dans le centre commercial, elle commanda un repas indien bien épicé, alluma de l’encens et sélectionna une série de CDs qu’ils aimaient tous les deux. Elle s’habilla avec peu de couleur et ne se maquilla pas. Lorsque Walter arriva accablé du médecin, elle l’invita à s’assoir à table, elle remplit les verres d’un bon Bordeaux tandis qu’elle lui caressait les cheveux, elle lui demanda de servir le tandoori et le riz et proposa de porter un toast pour les deux. Il accepta sans comprendre. Ils parlèrent de la peur du changement, du malaise, de la culpabilité et du futur qu’ils allaient vivre ensemble. Avant que son mari se noie dans l’auto-compassion, Carmen s’approcha, le prit dans ses  bras et l’embrassa avec toute ce côté féminin qui la transformait en quelqu’un irremplaçable et extraordinaire aux yeux de Walter. Dans la chambre, Carmen enfila une ceinture avec un pénis en latex. Elle défleurit la perle caché de son mari et lui fit l’amour, les deux en avaient besoin. La tête peut être un obstacle important, mais les corps communiquent avec un langage particulier. Carmen lui donna de l’amour. Walter ne put rien faire d’autre que recevoir. Ils jouirent plusieurs fois, jusqu’à s’endormir.
Au matin Walter se réveilla avant Carmen et se dépêcha pour préparer le petit déjeuner. Tandis qu’il se lavait les dents, il constata que ses seins étaient turgescents. Il eut peur mais lui vint un sourire. Il arriva avec un plateau dans la chambre. Sa femme était éveillée regardant quelque chose sous le drap, puis elle sourit également en le voyant venir. Walter était beau et Carmen se sentait en pleine forme. Elle se libéra du ceinturon qui la gênait depuis pas mal de temps, elle prit la main de Walter et l’amena à ses parties intimes. Au début il sentit un certain dégoût. Mais ce fut un acte de conscience physique entre ses jambes et son cœur ce qui lui permit d’accepter chez sa compagne ce qu’il avait perdu.  Après des retrouvailles d’amour un peu compliquées au début du processus de différentiation ils arrivèrent à la conclusion que bientôt ils seraient prêts à avoir un enfant. « Fille », dit Carmen, « fils », répondit Walter. « Je t’aime », se dirent-ils, puis ils prirent leur petit-déjeuner.

Traduction de l’espagnol : Aline Benchemhoun
Elementos básicos : ISBM 9789870243991

19 de agosto de 2012

Air De Sonate


AIR DE SONATE
Eléments Fondamentaux – De l’Air
Alejandro Luque (2010)


Presto agitato
Avec nos membranes épuisées de tant de réabsorption, nous commençâmes à ramer le cours de l’océan silencieux et agitato. Pianissimo, comme ça se fait d’habitude à ce tempo marcato et à contrepoint qui suit la première rencontre, nous fîmes semblant de dormir largo ma non troppo tel des guerriers. Mais tous les deux nous savions, dos à dos, que c’était un nouveau coda, simplement celui da capo de la nuit blanche qui nous attendait. Je ne sais pas à quelle heure j’écoutai ta respiration se perdre ad libitum tandis que je sentais mon sommeil se déployer in crescendo e cuasi non legato.

Adagio molto e sostenutto
Le matin un mouvement senza pedale me réveilla. À quatre pattes et à quelques pas du lit, comme cachée, legatissimo, tu cherchais les vêtements que je t’avais arrachés la nuit con fuoco. Tu me demandas pardon et je m’excusai a tempo. Le café fortissimo pour toi et doux pour moi, nous sépara cordialement et sans pitié. Complices de notre incapacité de se traiter con cuore, nous laissions déjà notre potentialité se dissiper avec un air gracioso e sempre stacatto. Durant la journée chacun défendra senza sordina son mensonge de l’inaliénable indépendance. Oui, nous n’avions pas encore terminé de nous connaître que nous nous abandonnions déjà avec un désir poco ritenuto et bien déguisé.

Allegro vivace
A l’entrée de l’appartement nous dessinâmes a cappella la bifurcation de la séparation imminente. Dos à dos il a du retentir cet « à la prochaine » à sottovoce, parce au même temps nous nous retournions pour nous regarder. Un sourire vivace e guisto éclata en duo. A ce moment la ville et ses misères, la notre et les nôtres, nous semblaient un jeu bien trop stupide et ostinato pour continuer à le jouer. Je ne me souviens pas si c’est moi qui proposai de retourner sur nos pas pour nous valider con brio, ou si c’était toi qui nous arrachas du trottoir con forza. Je sais juste que nous sommes retournés dans l’appartement et que depuis cette matinée nous vivons poco a poco accelerando sino alla fine.


Traduction de l’espagnol : Aline Benchemhoun
Elementos básicos : ISBM 9789870243991

15 de agosto de 2012

Marko et Tanja


MARKO  ET  TANJA
Eléments Fondamentaux - Du Feu
Alejandro Luque (2010)


Marko et Tanja se rencontrèrent dans une caravane lors d’une échappée nocturne, pendant l’une de ces nombreuses guerres anthropophages qui rongeaient l’ancienne Yougoslavie. Marko remorquait avec une corde un camion Dunlop sans roues. Il suivait avec soin les pas de son père, qui chargeait un matelas et différents ustensiles, tel une mule qu’il n’avait pas. Tanja et sa poupée voyageaient dans un charriot de supermarché, assises sur la montagne d’affaires qui habitaient sa maison. Une vielle femme ridée prématurément poussait le chariot, sa mère.
Il pleuvait du plomb. L’air avait une odeur de viande brûlée, de sulfure de violence décharnée. Marko s’approcha et offrit à Tanja, de manière docile et déterminée, le coffre du camion pour emmener sa poupée. Tanja décida de descendre de sa montagne ambulante et accepta l’invitation. A ce moment là, un vent inespéré balaya les odeurs nauséabondes et laissa place à un ciel étoilé. Ensemble, ils s’arrêtèrent pour observer ce spectacle qu’ils n’oublieront jamais.
La vie d’immigrés fit que leurs parents s’installèrent dans le même camp de réfugiés. Avec le temps et les migrations les enfants devinrent inséparables et adolescents. A cette époque ils se promirent l’éternité. Et quand ils parlaient de l’éternité, ils cherchaient le ciel dégagé et savouraient  les étoiles qui étaient toujours, selon eux, à leur place. Toutes les deux saisons le pays s’atomisait encore plus, et l’intolérance du gouvernement de tour anéantissait les corps et les convictions. Marko et Tanja commençaient à connaitre les recoins de leurs peaux et à vivre sans s’enfermer leurs convictions.
Ce fut à cette époque que Blivic, propriétaire d’un cirque itinérant du Nord, leur proposa de le suivre et les embaucha pour s’occuper de deux éléphants anorexiques et un lion albinos et édenté. Avec le temps et le parcours, Marko devint le protagoniste du numéro de l’homme-canon. Tanja, déployant sa beauté si mystérieuse des Balkans, commença à accompagner le magicien Uridiel, le mystique derviche exilé de l’Arménie épuisée aussi par d’autres conflits.
Les dernières années ils vécurent leur amour dans une vielle caravane qui était installée près de la tente des éléphants. Avant chaque fonction, Marko vérifiait le dispositif  de la navette et les harnais, et s’assurait que les feux d’artifice étaient placés correctement. De son côté, Tanja révisait avec Uridiel les mouvements inextricables dans la caisse noire d’où elle disparaissait chaque soir face à la stupeur du public.
De l’une des capitales du puzzle politique arrivèrent un jour des informations de nouvelles razzias destructives. Uridiel annonça sa fuite vers l’ouest et Blivic anticipa un changement de carrière. Pendant la dernière représentation, un vendredi soir, ciel dégagé, Tanja entra dans le coffre, Uridiel fit ses tours de magie…et elle disparut. Personne ne remarqua le visage préoccupé du magicien, qui devait improviser une fin sommaire à son numéro. Peu de temps après, Marko sortit, expulsé du canon vers les étoiles. Il y eut comme toujours, un chœur d’applaudissements et de rires, tandis que les deux clowns et le nain retiraient perplexes de la scène le canon encore fumant.
Blivic longea l’Adriatique et ouvrit un théâtre de marionnette à Athènes. Il céda son cirque à un marchand turc qui le transforma en une buvette mobile, et dit avoir vendu les bêtes pour des raisons prophylactiques. Les animaux auraient sans doute donné une autre version. Uridiel atteignit la mort promise dans une déviation qui le conduisit directement à la frontière arménienne. Tandis que Marko et Tanja… continuent cachés derrière les étoiles.

Traduction : Aline Benchemhoun
Elementos básicos : ISBM 9789870243991 

8 de agosto de 2012

Dilués


DILUÉS
Eléments Fondamentaux - De l'Eau
Alejandro Luque (2010)

La première pluie torrentielle de juin s’était déchargée sur la ville, et dans cette impasse perdue près de la rive, personne n’entendit le coup de feu ni le cri de douleur.
Ses yeux s’ouvrirent d’abord dans l’immensité de l’aube avec un étonnement néanmoins attendu. Puis ils sortirent de leur orbite en cherchant un brin de lueur. Des pieds improvisèrent une course écervelée que le rideau d’eau engloutit quelques mètres après. Les mains tentèrent en vain de soutenir le ventre violenté pendant que le corps s’effondrait juste à côté de l’égout. Il n’y eut pas le temps de l’interroger que son regard se figea pour toujours. Comme un lavage inclément et incontrôlable, le sang qui jaillissait de l’orifice mortel de la blessure se dilua avec l’eau, et le mélange convulsé de carmin commença à se filtrer à travers la plaque d’égout.
Dans l’obscurité des conduits souterrains les premières gouttes avaient attiré un bataillon de rats aveuglés qui cherchaient nourriture et refuge. L’horde irrépressible agita moustaches et queues à mesure qu’elle s’approchait de la source olfactive qui la guidait.  Ce qui s’échappa des mille langues bavantes dissolues arriva jusqu’au circuit de canalisation. Là, le plasma et les leucocytes s’entremêlèrent aux millions de larmes que d’habitude s’échappent chaque nuit par les orifices des salles de bains et des cuisines. Il y eut une étincelle, une brève reconnaissance du sang au contact de l’eau, peut être une sorte de mémoire capricieuse espérant unir les éléments de la mixture, ou serait-ce seulement l’obscurité familière de l’égout éclaboussée par les reflets de l’orage électrique qui arrivât à se filtrer à travers les plaques d’égouts. Mais le torrent de l’écoulement ne donna guère davantage de temps au mélange qui continua sa constante avancée.
Du carmin initial  il ne restait que l’identité microscopique se dissimulant dans les veines les plus abjectes de la ville. A la hauteur d’un recoin central, la pluie déchargea sur les cours d’eaux souterrains un ramassis de papiers et des dizaines de mégots de cigarette. Durant un moment tout flotta dans un coin tel un groupe de naufragés résignés ; puis l’ensemble gagna de la vitesse et se dispersa. La moitié d’une photographie dépouillée que quelqu’un aurait abandonnée quelque part s’immergea, s’anéantit dans le flux agité pour danser son dernier pas de cygne mort. L’égout suivant, une lettre d’adieu se déplia telle un voile d’oubli  qui vomissait sa teinte délébile et torturée de nuages gris dans la tentative de corrompre les composants même du carmin primaire. Mais la persistance de l’eau, libre, telle le temps inclément, saisit tout sur son passage.
Le déchet termina son chemin imparable quelques kilomètres à l’est de la ville, où s’étend le trou occulte de la civilité, dont les effluves nauséabondes tout le monde ignore : ce fleuve ouvert, encore plus grand que la ville, qui accueille sans protester les miasmes brassés de ses habitants anonymes.
Il ne remarqua pas que ce que le versant apportait juste sous ses pieds, l’unissait avec le corps qui, par sa faute, gisait inerte à côté d’un égout perdu près de la rive. Il ne pouvait pas l’imaginer dans ces moments, dressé au bord de l’égout, ni même ne pouvait se permettre de vivre pour y tenter. Il avait déjà tiré par désespoir amoureux, et pour les mêmes déraisons il allait maintenant le refaire.
La pluie tut le second bang précis de la nuit et accompagna le plongeon dans le fleuve. Puis l’univers termina de se mélanger dans ce lieu indifférent où l’eau rinçe et garde tous les secrets.
             Il s’arrêta de pleuvoir et le soleil se leva vers l’est.

Traduction : Aline Benchemhoun
Elementos básicos : ISBM 9789870243991